Omitir navegación.
Inicio

Blog de Oldno7

SARAMPIÓN: Una enfermedad peligrosa, por Roald Dahl

La siguiente es una traducción muy personal sobre un texto que Roald Dahl publicó allá por 1984. El original se puede ver en

http://www.blacktriangle.org/blog/?p=715

 

SARAMPIÓN: Una enfermedad peligrosa, por Roald Dahl

Olivia, mi hija mayor, cogió el sarampión cuando tenia 7 años. En tanto la enfermedad seguía su curso habitual recuerdo leerle a menudo mientras estaba en cama y no sentirme particularmente alarmado. Una mañana, mientras se encontraba bien camino de recuperarse, estaba sentado en su cama mostrándole cómo crear animalitos con escobillas limpiadoras de colores, y cuando le tocaba el turno a ella de hacer uno, me di cuenta de que sus dedos y su mente no estaban coordinados y que no podía hacer nada.

“¿Te encuentras bien?” Le pregunté

“Tengo sueño”, me contestó
Una hora después estaba inconsciente. Doce horas más tarde estaba muerta.

El sarampión se había convertido en una terrible cosa llamada encefalitis por sarampión y no había nada que los médicos pudieran hacer por salvarla.

Eso fue hace 24 años, en 1962, pero incluso ahora, si un niño con sarampión desarrolla la misma reacción mortal que Olivia, sigue sin haber nada que los médicos puedan hacer para ayudarle.

Por otra parte, hay algo que los padres pueden hacer para asegurarse que este tipo de tragedia no les ocurre a sus hijos. Pueden insistir en que sus hijos sean inmunizados contra el sarampión. Yo no pude hacerlo por Olivia en 1962 porque en aquella época no se había descubierto aun una vacuna efectiva contra el sarampión. Hoy existe al alcance de todas las familias una vacuna segura y eficaz y lo único que tienes que hacer es pedirle a tu médico que la administre.

Todavía no está generalmente aceptado que el sarampión pueda ser una enfermedad peligrosa.

Creedme, lo es. En mi opinión, los padres que ahora rechazan que sus hijos sean inmunizados están poniendo sus vidas en peligro.

En Estados Unidos, donde la vacunación contra el sarampión es obligatoria, tanto el sarampión como la viruela han sido virtualmente erradicados.

Aquí en Gran Bretaña, donde muchos padres rechazan, bien por obstinación, ignorancia o miedo, que sus hijos sean inmunizados, todavía padecemos 100.000 casos de sarampión cada año.

De entre ellos, mas de 10.000 sufrirán efectos secundarios de un tipo u otro.

Al menos 10.000 desarrollarán infecciones de oído o de pecho.

Alrededor de 20 morirán.

ACABEMOS CON ESO.

Cerca de 20 niños morirán de sarampión cada año en Gran Bretaña.

¿Y qué riesgos corren tus hijos al ser vacunados?

Son casi inexistentes. Atiende. En un distrito de aproximadamente 300.000 personas, ¡solo habrá cada 250 años un niño que desarrolle efectos secundarios graves por vacunarse! La probabilidad es de uno entre un millón. Se puede pensar que hay más probabilidad de que tu hijo se atragante hasta morir con una barra de chocolate que de resultar gravemente enfermo por ser vacunado contra el sarampión.

¿De qué narices te preocupas?

Es casi un crimen permitir que tus hijos no estén vacunados.

El momento ideal es alrededor de los 13 meses de edad, pero nunca es tarde. Todos los niños en edad escolar que todavía no han sido vacunados deberían pedirle a sus padres hacerlo lo antes posible.

A propósito, dediqué dos de mis libros a Olivia, el primero fue “James y el melocotón gigante”. Eso fue cuando todavía estaba viva. El segundo fue “El Gran Gigante Bonachón -The BFG”, dedicado a su memoria después de morir de sarampión. Verás su nombre al principio de cada uno de esos libros. Y se lo feliz que se sentiría si pudiera saber que su muerte ha ahorrado una buena cantidad de enfermedad y muerte entre otros niños.

 

La llamada al 112

Del blog de Yamato, El Fondo del Asunto:

http://yamato1.blogspot.com/2011/02/la-llamada-al-112.html

16 de febrero de 2011

La llamada al 112

 

Ocurrió el pasado cuatro de febrero. Mi amigo Guillermo y yo íbamos camino de Zaragoza, donde al día siguiente nos tomaríamos una terrible sobredosis de un sedante que finalmente nos produjo, como esperábamos, un sabor empalagoso en la boca (para que luego digan que la homeopatía no produce efectos adversos). Ya era prácticamente de noche, y acabábamos de tomar la Autovía Mudéjar desde Sagunto, cuando apareció frente a nosotros un coche situado en sentido contrario a la marcha, en nuestro carril izquierdo.
 

El vehículo se habia parado y estaba haciendo luces, así que al menos se había dado cuenta de la situación, pero no dejaba de ser un peligro. Así que mi compañero de viaje llamó inmediatamente al 112, hablando con un operador que le dijo que ya habían recibido varios avisos y que la Guardia Civil de Tráfico se encontraba en camino.

Puede parecer que aquello fue una anécdota sin importancia (hasta donde he podido averiguar no ocurrió ningún accidente, afortunadamente). Sin embargo, contagiado del espíritu de algunos de los comentaristas de este y otros blogs críticos con las pseudociencias en general y las pseudomedicinas en particular, creo que merece la pena hacer un análisis más detallado del incidente, y en concreto de la llamada al 112.

Para empezar, si recapitulamos lo sucedido nos daremos cuenta de que no nos pasó nada. Sí, vimos el coche y nos dio un buen susto, pero pudimos continuar el viaje sin más inconvenientes que el descubrimiento de que entre Teruel y Zaragoza la autovía no cuenta con ninguna área de servicio en la que tomarse un café o echar un pis. De modo que, ¿por qué llamó Guillermo al 112, si no tenía ningún interés personal en el asunto? ¿Estaría a sueldo de... no sé, las compañías de seguros del ramo del automóvil? Y no, no se rían: la pregunta es estúpida, por supuesto, pero también lo es la acusación de que criticamos a la homeopatía porque estamos a sueldo de las industrias farmacéuticas (de las no homeopáticas, claro; bueno, y de Merck tampoco), y basta con echar un vistazo a los comentarios de este o cualquier otro blog crítico para ver que es una afirmación bastante corriente.

Como lo es decir que la medicina "alopática" causa más víctimas que las "terapias alternativas" que criticamos. Lo cual es cierto, sí. Igual de cierto que el hecho de que la conducción en sentido reglamentario causa más víctimas que los conductores suicidas. Lo que ocurre es, sencillamente, que en ninguno de los dos casos son magnitudes comparables: hay muchos menos conductores circulando en sentido contrario que en sentido correcto, suelen recorrer menos kilómetros (porque se dan cuenta del error y logran dar la vuelta, porque interviene la Guardia Civil de Tráfico o, en fin, porque su recorrido acaba en accidente) y frecuentemente ocurren a horas y en lugares de escaso tráfico. Pero la cosa cambia si hacemos la comparación caso por caso: conducir en sentido contrario es muchísimo más peligroso que hacerlo en sentido correcto, al igual que confiar el tratamiento de una enfermedad real a una terapia ineficaz (y a veces hasta potencialmente nociva) es mucho más peligroso que acudir a otra con criterio científico.

También podríamos criticar al pobre Guillermo (vale, mañana te pago un café) por su falta de respeto a "otras formas de entender la circulación". Igual que muchos creyentes no soportan que tengamos la osadía de criticar "otras formas de entender la medicina", "la biología", "la existencia", "la ciencia" o lo que sea, sencillamente porque esas "otras formas" sean una completa majadería. O porque sean peligrosas: recuerden si no las reacciones de los antivacunas cuando alguien intenta explicarles que lo que hacen es un verdadero disparate. Por mucho que digan que lo hacen en nombre de "la libertad", como quizá podría también argumentar el anónimo conductor suicida.

Y, ya puestos, hasta podríamos decir que Guillermo no tiene ni puta idea de conducción, que es otra acusación la mar de socorrida en estas ocasiones, y que no necesita más explicación. La acusación, digo: los que la emplean jamás se rebajarán a explicarnos por qué opinan que no tenemos ni puta idea, probablemente porque si lo hicieran dejarían claro que, en realidad, los ignorantes son ellos. Descubrir que un vehículo circula por el carril contrario no requiere grandes conocimientos, la verdad, pero las críticas a las pseudociencias que podemos encontrar en muchas webs y blogs escépticas demuestran que sus autores suelen conocerlas más y mejor que los propios creyentes. Cosa que, bien pensada, tampoco resulta tan extraña, ¿verdad?

Se podría decir también que Guillermo intentaba ocultar lo que en realidad era el aterrizaje de una nave procedente de Ganímedes (sí, con el acento cambiado, que es el uso aceptado en ufología) achacándolo a un fenómeno mundano y trivial, como un coche en sentido contrario a la marcha. Y antes de reírse echen un vistazo a las críticas que recibe Juan Carlos Victorio cada vez que explica que si un testigo afirmó ver un ovni donde estaba en ese momento la luna llena, pero no vio la luna llena, probablemente lo que viera fuese... exacto, la luna lunera y cascabelera.

Y se podría decir, en fin, que la llamada de Guillermo, o mi relato de los hechos, o este blog o, en fin, la realidad misma que nos rodea, no es más que una parte de una elaborada trama montada por el gobierno extraterrestre reptiliano que domina el mundo y blablabla. De lo cual no les pongo enlaces a modo de ejemplo por respeto a su salud mental; la de los autores de los enlaces hace tiempo que dejó de existir.

Vamos, que se podrían decir muchas cosas. Y también se podría decir que Guillermo llamó al 112 por simple civismo, igual que él y yo, junto con varios cientos de personas de todo el mundo, nos tomamos una sobredosis homeopática simplemente porque queremos llamar la atención sobre el hecho de que la homeopatía es, en el mejor de los casos, un timo, y en el peor un timo que puede llegar a ser mortal. O que critiquemos a las pseudociencias y a las supersticiones sencillamente porque nos parece lo correcto, sin necesidad de buscarle al gato más pies de los que realmente tiene.

Dicho sea con todo el respeto que nos merecen quienes consideran que tanto la cantidad de pies que tiene un gato como cualquier otro dato objetivamente verificable que podamos imaginar es, en realidad, una cuestión opinable que hay que examinar con la mente abierta a nuevos paradigmas. O sea, ninguno.

Singh gana su caso contra la pseudociencia

http://www.publico.es/ciencias/304144/singh/gana/caso/pseudociencia

  <p><img width="296" height="328" align="right" src="http://imagenes.publico.es/resources/archivos/2010/4/1/1270150831182simondn.jpg" alt="Simon Singh" title="Simon Singh" /></p>     <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>  <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>  <p>Simon Singh es un héroe para los científicos británicos. Su pelea en los tribunales por impedir que las leyes antilibelo sean utilizadas para coartar la libertad de expresión ha recibido el apoyo de los jueces.</p>     <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p>  <p style="text-align: left;">Singh publicó un artículo en <em>The Guardian</em> cuestionando los tratamientos recomendados por la Asociación Quiropráctica Británica. La demanda de los implicados le supuso una primera derrota judicial porque<span style="font-weight: bold;"> le obligaba a demostrar con hechos sus opiniones. </span>Es decir, debía probar que era inocente y liberaba a sus denunciantes de la obligación de aportar pruebas.</p>   

V CONGRESO SOBRE COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA CIENCIA

http://bit.ly/csc5-unanuevacultura

Pamplona será sede del V Congreso de Comunicación Social de la Ciencia

Las Instituciones convocantes de este CSC5 son el Planetario de Pamplona y el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, organizado por el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia e Innovación y la Embajada de México. Cuenta con la colaboración de las Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Navarra, la Agencia Navarra de Innovación, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, la Asociación Española de Comunicación Científica, la Asociación Navarra de Periodismo, la UNESCO, la Agencia Espacial Europea y la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

En el año 1609 Galileo Galilei apuntó por primera vez al cielo con un telescopio. El 12 de marzo se cumplirá el 400 aniversario de la publicación del Sidereus Nuncius, obra que dio paso a la Ciencia Experimental y Moderna.

Para conmemorar este aniversario durante los días 10 al 12 de marzo de 2010 se celebrará el V Congreso de Comunicación Social de la Ciencia CSC5, se inaugurará la exposición “Galileo y la Astronomía Hablarán de ti siempre las Estrellas el (9 de marzo) y se presentarán dos funciones de la obra de teatro “El honor perdido de Henrietta Leavitt”, que rinde homenaje al papel de las mujeres en Astronomía el (10 de marzo).

La Convocatoria 2010 cuyo lema es el de “una nueva cultura” recoge las iniciativas precedentes en las que se proponía dar más valor al papel de la ciencia dentro de la cultura.

Estos congresos son foros de reflexión sobre la comunicación social de la ciencia en el siglo XXI dirigido a periodistas, divulgadores, científicos, educadores, gestores ambientales, instituciones museísticas y similares, industria, editoriales, medios de comunicación, administraciones públicas, entidades educativas y culturales, y en general a las personas interesadas en el presente y futuro de la Comunicación pública de la Ciencia.

Este año 2010 se quiere comenzar a dedicar una parte del congreso a un país invitado. La propuesta para el CSC5 es que sea México, por ser un país en el que la comunicación de la ciencia ha tenido y tiene una dimensión fundamental. Treinta años después de la emisión en todo el mundo de la serie de televisión “Cosmos”, del astrofísico y divulgador estadounidense Carl Sagan, el congreso también recogerá ese ímpetu por hacer llegar al gran público, a través de los nuevos medios y estableciendo redes sociales, de la ciencia y la tecnología. Las experiencias en celebraciones como el Año de la Astronomía o el Año Darwin serán también objeto de análisis por sus responsables y expertos en la materia.

Finalmente, CSC5 tendrá una especial mirada a la enseñanza de las ciencias, a la promoción del pensamiento crítico y al uso de las nuevas tecnologías de la información como vehículos de comunicación de la ciencia mucho más efectivos y accesibles a un público más amplio. Y con una mirada especial a la forma en que esa cultura científica es parte fundamental de las sociedades del conocimiento que se diseñan en los planes europeos, nacionales y regionales. Los objetivos de investigación, desarrollo e innovación necesitan apoyarse en ese factor social que proporcionan los agentes que trabajan en la comunicación de la ciencia.

Las áreas temáticas en las que se ha dividido este Congreso y que servirán como foros de discusión son:

  • La ciencia, entre la moda y el pánico (las noticias, cómo llegan, lo que producen, oleadas temáticas...)
  • Educación de/con ciencia (experiencias, vocaciones, planes, desplantes, mediciones...)
  • La ciencia a escena (espacios alternativos, no reglados, fiestas, reflexiones...)
  • O Innova O Mores (salir de la crisis, mecanismos eficientes, futuros...)
  • La ciencia que cabe en un contenedor (interlocutores con la sociedad, los temas, las redes, propuestas)
  • Nuevos Media para la ciencia (tv, internet, eternas promesas, alternativas...)

HISTORIA DEL CONGRESO
CSC son las siglas de COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA CIENCIA. En el año 1999, una serie de museos de ciencia y planetarios (entre ellos el Planetario de Pamplona) realizó una importante apuesta por la promoción de la cultura científica, promoviendo el I Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia en Granada, organizado por el Parque de las Ciencias. Con el título de “Comunicar la ciencia en el siglo XXI”, El Parque de las Ciencias de Granada, la UNESCO, la Universidad de Granada, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Junta de Andalucía participaron en la organización del Congreso, fruto del cual se publicó el primer LIBRO BLANCO en la materia. De ese primer congreso surgió la DECLARACIÓN DE GRANADA, que ha sido motor de los congresos posteriores, como una apuesta decidida por la necesidad de la ciencia y la tecnología dentro de nuestra sociedad, como motor de progreso y democracia para el futuro.

La segunda edición se realizó en 2001 en el Museo de la Ciencia Príncipe Felipe de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, cuyo motto rezaba “La ciencia ES cultura”. En noviembre de 2005 la sede fue A Coruña, ciudad de los Museos Científicos Coruñeses. El III CSC llevó como eslogan o provocación: “Sin ciencia no hay cultura”. Con invitados internacionales y una amplia participación universitaria, el congreso atrajo la atención ministerial sobre la necesidad de activar los planes de fomento de la cultura científica que son parte de los programas nacionales derivados de la Ley de la Ciencia.

Finalmente, en noviembre de 2007 (Año de la Ciencia), el IV Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia, CSCiencia2007, “Cultura Científica y Cultura Democrática” se celebró en Madrid, a cargo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT). En Madrid, más 600 asistentes participaron en tres intensas jornadas de debates, talleres, ponencias y mesas redondas, en las que se debatieron cuestiones relacionadas con el alcance de la cultura científica, la importancia del conocimiento de ciencia y tecnología en la gobernanza de las modernas sociedades democráticas y el importante y creciente papel de ciencia y tecnología en la investigación, el desarrollo y la innovación, a todas las escalas.

La oportunidad de traer este congreso a Navarra donde la comunicación social de la ciencia es analizada por los principales expertos internacionales es una buena ocasión, que entronca además con otros proyectos en los que Navarra, sus instituciones y otros agentes sociales, se hallan inmersos, planes de desarrollo económico, tecnológico e innovador en los cuales los aspectos científicos son fundamentales además de dar a conocer sus principales Centros Tecnológicos.

Más info en http://www.unanuevacultura.es

Distribuir contenido