Ateismo
ALBERT RIBA (PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA UNIÓN DE ATEOS Y LIBREPENSADORES): "NO ACEPTAMOS QUE UNA RELIGIÓN TENGA EL DERECHO A DECIRNOS CÓMO HEMOS DE PENSAR"
Edición 2012 - Número 257
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Aula Cultural "Radio Campus" de la Universidad de La Laguna
¿Cómo surgió la Unión de Ateos y Librepensadores?
En el solsticio de invierno de 1994 un pequeño grupo de amigos constituimos la primera, y durante años única, asociación de ateos en España: Ateus de Catalunya, que se desarrolló lentamente. La idea es que se circunscribiera solo al ámbito catalán, pues no nos veíamos con fuerzas ni capacidad para abarcar mas territorio, además de que constituía un ámbito natural para nosotros. Sorprendentemente al cabo de unos años un porcentaje importante de los socios eran de fuera de Catalunya, por lo que hacia los año 2002/2003 nos empezó a tomar forma el problema seriamente y por ello impulsamos la constitución de asociaciones en diversos territorios bajo la idea de constituir una federación. Esta federación es la Unión de Ateos y Librepensadores y empezó a tomar forma hacia 2005/2006. Hoy ya es una realidad madura que va a formalizar los acuerdos federales fundacionales.
¿Cuántas personas la integran?
La UAL está formada por asociaciones i no por personas. Actualmente están plenamente integradas AMAL, (ateos de Madrid), AVALL, (ateos de Valencia), Ateus de Catalunya, AALA (ateos de Andalucía), Ateos de Albacete, Ateneu Eclectic i Liberal d’Ateus i Agnòstics, la Asociación de ateos españoles (que reune a los socios que no tienen aun en su territorio constituida la asociación) y alguna mas con las que estamos en contacto y negociación.
Es difícil saber en estos momentos cuantas personas forman parte de esos colectivos pero seguramente superamos las quinientas, si bien nos estamos moviendo en un entorno de simpatizantes de mas de 5000 ciudadanos y ciudadanas.
¿Tiene futuro el ateísmo en un país que es "la reserva espiritual de occidente"?
Es una pregunta que tiene variados matices para ser respondida. En primer lugar cabe señalar la persecución en forma de censura invisible a la que estamos sometidos, por parte de algunos seguidores de la iglesia católica, resulta muy incomoda, pero pese a ello pensamos que si nos dejan podemos estar seguros de tener un futuro brillante. Si nos vetan sistemáticamente las dificultades serán mayores pero la racionalidad de nuestras propuestas nos impulsará igualmente hacia adelante. Solo una nueva dictadura de corte confesional, podría impedir el desarrollo del librepensamiento y de la libertad de conciencia. En cuanto al concepto de “reserva espiritual de occidente” es risible si no contuviera tantos sufrimientos, sirve para justificar persecuciones, destierros y guerras, pero en el fondo es una forma de desviar la atención ante la lucha por la laicidad y la finalización de los privilegios económicos políticos, legales y sociales de la (las) iglesia.
Solo tiene futuro la igualdad de las personas y sus derechos en una sociedad laica, en un espacio social laico. Nosotros no estamos contra las personas creyentes, defendemos su, y nuestro, derecho a creer en lo que se quiera, pero no aceptamos que una religión tenga el derecho a decirnos como hemos de pensar, como hemos de actuar y como debemos regular las relaciones sociales entre todos los ciudadanos y ciudadanas, sean cual sean sus creencias.
Tenemos procesiones y JMJ, pero también una progresiva caída en la práctica de la religión, una caída en las vocaciones y un descenso de las peticiones de clases de Religión ¿Cuál es el futuro inmediato?
Parece que el proceso de secularización de la sociedad española es imparable, pero la iglesia católica, al frente de algunas otras confesiones, está tomando medidas para mantener su status. Es evidente la complicidad de nuestra clase política en ese intento de parar la libertad de conciencia, cuando asume la financiación de la iglesia como algo normal y democrático, siendo como es una traición a los ideales de igualdad y legalidad. Tampoco ayuda mucho la actitud de la justicia que, siendo sus integrantes mayoritariamente creyentes, no se da cuenta, o quizás si, de su sesgada interpretación de la legalidad y de los derechos de las personas en ese tema.
El futuro inmediato de la iglesia es mantener una posición cada vez mas conservadora y cerrada a la realidad, que a la larga le destruirá.
¿Por qué se confunde "laicismo" con "multirreligiosidad"?
No se confunde, se manipula expresamente para mantener los privilegios de la iglesia,bajo el manto de la libertad religiosa y la multireligiosidad se esconde el planteamiento de que quien es la “mayoría“ tiene derecho a la mayor parte del pastel, tanto ideológico como económico Solo el reconocimiento de la libertad de conciencia, como derecho fundamental de los seres humanos es el verdadero camino hacia una sociedad mejor.
Es curioso el doble rasero de medir la laicidad, allí donde la iglesia tiene mayoría (España, Irlanda, Polonia, Sudamérica) exige la sumisión del estado a sus privilegios e ideología, pero donde es minoritaria (China, países musulmanes, etc.) exige la neutralidad del estado y el trato igualitario, mucho tienen que cambiar y reflexionar.
¿Es el ateísmo una forma de creencia?
Depende del uso que demos a la palabra creencia. Desde el inicio de la historia conocida sabemos que en el campo de la filosofía se ha mantenido un debate entre monistas y dualistas, entre los que creen que no hay mas que una realidad: la que vemos y vivimos, y aquellos que creen que hay dos realidades, la que vivimos y aquella trascendente que no vemos ni podemos conocer mas que a través de los “elegidos” (sacerdotes, profetas, etc.)
El ateísmo es mas bien la cosmovisión racionalista que constata que no hay motivo, razón o evidencia para creer que existe nada trascendente fuera de nuestra realidad, pero está abierto a la posibilidad de demostración de la existencia de otros seres u otras realidades no visibles o perceptibles hoy. Por ello nos oponemos vivamente a que personas con cosmovisiones especulativas sean quienes de forma exclusiva regulen la sociedad.
De hecho igual que las religiones actuales tachan a los dirigentes de las ya desaparecidas, de personas que defendían su modus vivendi y no unos dioses inexistentes, nosotros pensamos lo mismo de la realidad actual.
ALGUNOS HOMBRES VALIENTES
Edición 2010 - Número 8 (242) - 4 de septiembre de 2010
Pedro J. Hernández
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Ecos del futuro)
John von Neumann murió joven con 55 años víctima de un cáncer de páncreas. Sus dolores fueron terribles y se cuenta que pasaba las noches gritando amargamente de dolor y pánico. Fue agnóstico toda su vida, pero en sus últimos momento solicitó la visita de un sacerdote. Por supuesto, huelga decir, que un dolor agudo y una situación como esa puede trastornar incluso a uno de los cerebros más preclaros de la historia, pero es un ejemplo que hace aún más admirable la actitud de agnósticos y ateos como Stephen Jay Gould y Christopher Hitchens ante la llegada de Tánatos.
Vale la pena leer completamente ambos textos, pero ahí van dos pequeños extractos de Hitchens que me han llamado la atención y que refleja una actitud tendente a un cierta ironía --según él mismo su especialidad-- sobre su condición.
"Pero la ironía es mi negocio y no puedo ver ninguna aquí: Sería menos conmovedor tener un cáncer el día que mis memorias estaban recien sacadas del horno [se refería a su reciente libro que alcanzaba ese día la lista de bestseller] o mientras estaba dando tumbos en la clase económica de un vuelo esperando para despegar. A la pregunta tonta "¿Por qué a mí?" el cosmos apenas se molesta en devolver una respuesta: ¿Por qué no?".
"Me siento trastornadamente desnaturalizado. Si Penélope Cruz fuese una de mis enfermeras, siquiera me daría cuenta. En la guerra contra Tánatos, si tenemos que denominarlo una guerra, la pérdida inmediata de Eros es un enorme sacrificio inicial".
Y uno de Gould. La actitud de Gould recuerda más a un análisis técnico de la situación y aprovecha para dar una pequeña clase de estadística:
"El problema puede establecerse de manera breve: ¿Qué significa "mortalidad media de ocho meses" en nuestro vernáculo?. Sospecho que la mayoría de gente sin práctica en estadística podría alcanzar una conclusión como "Probablemente estaré muerto en ocho meses" -- la única conclusión que debe evitarse, porque no es así y considerando que la actitud es tan importante..."
Como ironía de las que gustan a Hitchens, Gould vivió 20 años más después de la detección de su cáncer. En una entrevista reciente Hitchens señalaba como respuesta a una pregunta del periodista sobre si en algún momento podía cambiar de opinión sobre su ateísmo, que si oye alguna historia sobre lo que pasa en sus últimos momentos, que no le de crédito. Por supuesto que acepta que podría ocurrir estando tremendamente enfermo y bajo los efectos de las drogas. Pero no sería entonces él.
Y lo más sorprendente de todo es que haya creyentes que afirmen rezar para que Hitchens muera. Hitchens ha mencionado de pasada ese hecho sin darle mayor importancia, pero entiendo que otras personas reaccionen como el corresponsal del Atlantic Jeffrey Goldberg con menos modales (http://www.theatlantic.com/culture/archive/2010/08/a-message-to-those-pr...).
Personalmente le deseo a Hitchens que el motor de improbabilidad infinita nos brinde otra prueba más de que rezar es un acto inútil y espero que en unos años pueda echárselo personalmente en cara a todos esos creyentes.
URL: http://ecos.blogalia.com/historias/67535
NO, NO CREO EN DIOS
Edición 2010 - Número 7 (241) - 12 de agosto de 2010
(Artículo publicado originalmente en el diario The Guardian. Traducción de www.rebelion.org)
Soy ateo. Supongo que al típico lector de esta sección de “The Guardian” eso no le parecerá cosa de gran importancia, pero para mí sí lo es, porque yo no sólo soy ateo – soy apóstata del Islam. Parece que hay personas que no dudarían en matarme por hacer esa declaración. Pero yo no cuento con que me maten, o que siquiera me amenacen; a pesar de lo que el BNP (partido nacionalista británico) o ciertos elementos de la prensa querrían hacerle creer al lector, la inmensa mayoría de los musulmanes no son airados fundamentalistas que responden con violencia ante la menor ofensa.
No es fácil “salir del armario” de esta manera. Sí, ese es el término que se suele emplear para la gente que declara su homosexualidad, pero hay paralelismos que justifican que lo utilice en este contexto, sobre todo si vienes del entorno del que procedo yo.
Me crié en un barrio de viviendas de protección oficial en Elephant and Castle, una zona de Londres notoria por la delincuencia y la pobreza. Mi familia formaba parte de una gran marea de familias bangladeshíes que emigraron al Reino Unido a principios de los 70. Era una época horrible para ser un joven bangladeshí en Gran Bretaña, una época en la que en los pubs había carteles en los que ponía “Ni negros, ni irlandeses, ni perros”, y reinaba un racismo violento. Nos acostumbramos a que nos gritaran “iros a vuestra tierra, sucios pakis” y vivíamos con miedo de que nos escupieran y nos dieran palizas en la calle. En estas circunstancias, no es de extrañar que la comunidad bangladeshí se cerrara sobre sí misma.
No solamente nos unían las experiencias que compartíamos como inmigrantes, sino también la religión. El Islam era la religión que definía muchas de mis experiencias culturales al hacerme adulto, y sigue siendo la religión de todas esas tías y tíos que se sentirán muy defraudados si llegan a leer estas líneas.
Para muchas de las personas con las que me crié, ser de Bangladesh estaba íntimamente ligado al hecho de ser musulmán. Lo mismo vale para muchos de los alumnos bangladeshíes a los que les doy clase, como queda patente en una conversación que se repite al menos una vez al año con mis nuevos alumnos:
Alumno bangladeshí (claramente emocionado y un poco orgulloso de encontrarse con su primer profesor bangladeshí): ¿Usted es de Bangladesh, señor?
Yo: “Sí”.
Alumno: “Entonces debe ser musulmán.”
Yo: “No, soy ateo”.
Alumno (un poco confuso y claramente decepcionado): “Pero si usted es de Bangladesh, tiene que ser musulmán.”
A mis alumnos les digo la verdad, pero no he sido igual de directo con los demás musulmanes en mi vida. Con este artículo estoy intentando remediarlo. Sin embargo, esto no es una renuncia dramática al Islam, no es un ataque al Islam del tipo que a algunos les excita. Simplemente soy una persona cuya educación y cuya experiencia en la vida le han llevado a la conclusión de que Dios probablemente no existe, y de que puedo llevar un vida perfectamente feliz y moral sin practicar ninguna forma de religión. Del mismo modo que la gente que es gay no tienen opción al respecto, yo creo que tampoco tengo otra opción que ser ateo – sospecho que de alguna manera estoy predispuesto a ser no creyente y estoy agradecido de tener la fortuna de vivir en un país donde puedo expresar abiertamente mi falta de fe.
En cuanto se hayan publicado estas líneas, ya no habrá vuelta atrás para mí, ya no podré fingir ni evitar el tema con amigos o parientes – y algunos se sentirán dolidos y vivirán como un insulto lo que escribo aquí, algunos estarán decepcionados y preocupados de verdad de que me esté jugando el futuro de mi alma eterna, y unos pocos estarán escandalizados y asqueados de tener algo que ver con un infiel, un kafir. Pero mis amigos más antiguos y más queridos, los chicos con los que fui a primaria, con los que sigo saliendo los viernes por la noche, a los que considero mis hermanos, ellos ya saben que soy ateo, igual que lo sabrían si yo fuera gay.
No es para ellos para quienes escribo este artículo, ni tampoco para mis tías y tíos – en cierto sentido, preferiría que no lo leyeran. Me gustaría decir que he escrito esto como una llamada a la acción, para animar a otros como yo a salir del armario como ateos. Pero eso sería una ambición demasiado grande. No, la verdad es que he escrito esto por la misma razón por la que muchos de nosotros participamos en las redes sociales en estos días: para confirmarme a mí mismo, y para que los demás sepan que no estamos solos.
URL: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=107551
