Universidad de Zaragoza
Los medios de Zaragoza se hacen eco de la rueda de prensa del pasado viernes
Submitted by noticias on Lun, 20/05/2013 - 13:03Tras la rueda de prensa celebrada el pasado viernes en el Centro de Prensa de Zaragoza, en el que los profesores Eustoquio Molina y Pedro Merino, junto al médico Víctor-Javier Sanz (autor de dos libros de la colección ¡vaya timo! sobre homeopatía y acupuntura), y el divulgador científico Miguel Bayón, leyeron una carta en la que denunciaban la impartición de "enseñanzas mágicas y pseudocientíficas" en esta universidad (en concreto, homeopatía y acupuntura), los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia.
El periódico de Aragón, en sus ediciones digital y de papel, destaca que "Son dos pseudociencias con peligros evidentes y sin fundamento científico y dos saberes precientíficos emparentados con la magia y la religión", advirtieron los catedráticos Pedro Merino y Eustoquio Molina y el cardiólogo Víctor Sanz, expresidente de ARP-SAPC.
También habla de ello El Heraldo de Aragón, que se hace eco del apoyo que ha dado la delegación de alumnos a la iniciativa, con la recolección de firmas de alumnos contra los títulos pseudocientíficos:
"Por su parte, la delegación de alumnos de Medicina ha consensuado un posicionamiento en contra de las terapias sin eficacia científicamente demostrada que han plasmado en un documento. Este insiste en que, 'por el bien del paciente' y de la formación de los galenos, las disciplinas que se enseñan deben estar avaladas por estudios empíricos."
La noticia, publicada en papel, puede leerse en el anexo de esta noticia.
En televisión, la cadena Aragón TV entrevistó a Eustoquio Molina y a Víctor-Javier Sanz para el informativo de la noche, que se puede ver en el enlace http://alacarta.aragontelevision.es/informativos seleccionando el informativo "Aragón Noticias 2", del día 17/05/2013 a partir del minuto 15:42.
Carta abierta al rector de la Universidad de Zaragoza
Submitted by noticias on Vie, 17/05/2013 - 16:00
Zaragoza, 17 de mayo de 2013
EXCELENTÍSIMO Y MAGNÍFICO SEÑOR RECTOR(*)
Universidad de Zaragoza.
Estimado Sr.:
Resulta muy preocupante que la Universidad de Zaragoza otorgué varios títulos propios universitarios sobre homeopatía y acupuntura y que tenga una cátedra de homeopatía subvencionada por los laboratorios Boiron. Como responsable de la Universidad de Zaragoza debe saber que se trata de dos pseudomedicinas con peligros evidentes y sin fundamento científico. Y por si fuera poco, nos encontramos ante dos saberes precientíficos emparentados con la magia y la religión.
Samuel Hahnemann, el creador de la homeopatía, lo decía bien claro: «Tiempo era ya de que la sabiduría del Divino creador y conservador de los hombres pusiese fin a estas abominaciones [alopáticas] e hiciera aparecer una medicina inversa [la homeopatía]». Y si aplicamos la ley del similia similibus curantur -la más importante de sus creaciones- a los tiempos actuales llegamos a la conclusión de que altas dosis de penicilina son capaces de producir gonorrea y amigdalitis en el hombre sano. Otra famosa ley, la de las dosis infinitesimales, es aún más inverosímil, pues con ella se pone en solfa toda la teoría atómico-molecular de la materia. Recordemos que, según esta ley, a partir de la dilución 12 CH (dilución centesimal hahnemanniana) no queda en el preparado ni una sola molécula de la «tintura madre» original. Sin embargo, afirman que gracias a que la dilución es agitada durante el proceso de elaboración, resulta mucho más efectiva que si tuviera la sustancia primitiva. De hecho, cuanta menos sustancia original hay en la dilución y más se agita esta última, más potente es el supuesto efecto. Que por estas incongruencias se otorguen títulos universitarios y se premie al profesor titular que las imparte, Javier Lanuza, con una cátedra de empresa, es realmente preocupante.
Por su parte, en el Nei Jing, la "biblia" de la acupuntura, se afirma que «la energía [Qi] no es visible, pero un maestro la percibe; sabe el camino para remontarla. Él puede así tonificarla y dispersarla a su agrado». Por si fuera poco, gracias a la palpación de los pulsos, los acupuntores (antes de aplicar las agujas) son capaces de diagnosticar no sólo el desequilibrio de Qi (inexistente), sino también el sexo del feto en la mujer embarazada e incluso si un enfermo tiene piedras en la vesícula biliar. Pero aún hay más. En la base de la acupuntura está la teoría según la cual, por ejemplo, el bazo es un órgano Zang que forma parte del aparato digestivo y es la sede del pensamiento. Y lo mismo podemos decir del resto de los órganos Zang Fu, tal y como lo explica con todo lujo de detalles la Medicina Tradicional China. En el colmo del delirio, para los acupuntores modernos estas cosas (órganos inexistentes, funciones mágicas, etc.) no son errores, sino ¡formas diferentes de pensar! Quien crea que todo esto es la exageración de unos escépticos exaltados, no tiene nada más que echar una ojeada a cualquier libro de acupuntura.
En suma, con semejantes pseudomedicinas, sobran la farmacología, la microbiología, la genética y el diagnostico por imagen en todas sus variedades. Peor aún, sobra toda la medicina científica. ¿No se han preguntado quienes proponen tales dislates, por qué en las facultades de física (o de química) no se habla de "física alternativa y complementaria" (o de "química alternativa y complementaria") y no se otorgan títulos sobre "astrología científica" (o sobre "alquimia científica")? ¿Se debe, quizás, a que los médicos son más crédulos que los físicos o los químicos, o es simplemente que algunos médicos carecen de escrúpulos con tal de ganar dinero y tener un puesto de trabajo? ¿O peor aún, ignoran el método científico?
No podemos extendernos en una carta de denuncia, como la presente, sobre todas las pruebas que demuestran las falsedades y engaños que homeópatas y acupuntores defienden y sus infiltrados universitarios propalan. En este sentido, puede consultar las detalladas alegaciones presentadas por varios profesores contra estos estudios propios de la Universidad de Zaragoza, en las cuales se documenta que tanto la homeopatía como la acupuntura son puras pseudociencias, como la astrología, creacionismo científico, radiestesia, tarot, etcétera, que deben proscribirse de cualquier programa universitario.
Decía Gregorio Marañón que la historia de la cultura es la lucha entre la ciencia y la superstición. Lamentablemente en la Universidad de Zaragoza los charlatanes pseudocientíficos se han infiltrado y la superstición amenaza a la ciencia y a la cultura, pudiendo dejar de ser, en palabras de Unamuno, el templo del saber y la razón.
Aún queda tiempo para rectificar, eliminando estas enseñanzas, que se vienen impartiendo desde hace una década, y la cátedra de homeopatía desde hace varios años. Y rectificar, como todo el mundo sabe, es de sabios.
Y para que así conste, en nombre de la asociación cultural ARP–Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), firmamos esta carta abierta los siguientes socios:
(*) Carta enviada con motivo de las alegaciones presentadas en contra de los títulos de la Universidad de Zaragoza sobre homeopatía y acupuntura, y leída en la rueda de prensa celebrada el mismo día.
Carta abierta a la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza
Submitted by Sacha on Mié, 03/11/2010 - 01:00Recientemente se ha hecho público que la Universidad de Zaragoza ha abierto una cátedra de homeopatía.
Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hemos enviado una carta abierta a dicha institución para mostrar nuestro malestar por dicha decisión, así como con la esperanza de que se recapacite sobre el tema. A día de hoy seguimos sin respuesta por parte de la Universidad, pero la carta ha aparecido publicada en las versiones de papel tanto de El Heraldo como en El periódico de Aragón.
A continuación reproducimos la carta remitida por nuestro director ejecutivo a la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza:
Desde la ARP-Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, queremos manifestar nuestro rechazo a la inauguración de la primera cátedra universitaria de homeopatía, que se ha producido en la Universidad de Zaragoza.
Entendemos y comprendemos las necesidades económicas que puede tener una Universidad como la de Zaragoza, pero el precio que se está pagando en este caso es excesivo, por un lado el propio prestigio de la Universidad queda en entredicho y por otro, se da un valor añadido a una pseudomedicina como es la homeopatía.
Afirmamos sin rubor que la homeopatía es una pseudomedicina ya que nunca ha superado un ensayo clínico. Además, las publicaciones científicas recogen que la homeopatía, en el mejor de los casos, no es más que un simple placebo. Si a la falta de pruebas que demuestren su efectividad, añadimos que los principios en los que se basa contradicen directamente el conocimiento científico actual. Con estos datos, fácilmente comprobables a través de la literatura científica, no cabe otra opción que aceptar que la homeopatía no es más que una
práctica pseudocientífica carente de rigor y efectividad.Permitir esta cátedra no es más que conceder un barniz científico a aquello que no lo tiene. La homeopatía, como toda pseudomedicina es peligrosa, ya que muchos pacientes en situaciones extremas acaban abandonando la medicina científica para recavar en los brazos de dicha homeopatía u otras pseudomedicinas, incapaces todas ellas de aportar
un remedio a sus problemas.Que la homeopatía no es algo serio también se deduce de los títulos que se podían obtener en la web de los laboratorios Boiron. Títulos que muchos internautas obtuvieron en apenas unos minutos sin el más mínimo esfuerzo. Una sencilla búsqueda por la web permite encontrar el escarnio que hacían dichos internautas de la obtención de dicho título. Actualmente dicha opción ha sido deshabilitada de la web de los laboratorios.
Por lo expuesto en esta carta, consideramos que se debería recapacitar sobre la idea de crear dicha cátedra. El prestigio de la Universidad de Zaragoza junto con el hecho de apoyar institucionalmente una pseudomedicina es lo que nos estamos jugando.
Ismael Pérez Fernández
Director Ejecutivo de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
