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l Seminario Galileo Galilei (SGG) de la Universidad 

de Granada se creó en 2013, tras superar más de 

un año de obstáculos, con el objetivo de crear un 

ámbito  de  reflexión  dedicado  al  pensamiento  laicista  y 

a la libertad de conciencia.

  Esta  libertad  se  manifiesta 

en dos expresiones imposibles de separar: la teórica y 

la práctica social. Se pretende que aborde problemas 

globales, y que analice desde los cambios de valores y la 

evolución de la libertad de conciencia hasta la separación 

de los confesionalismos y el Estado en todos los ámbitos 

que afectan a dicha relación (género, derechos civiles, 

desarrollos democráticos, la educación, la ciencia, 

etc.). Tendrá un modelo de funcionamiento abierto (sus 

miembros pueden no ser de la Universidad), democrático 

y autogestionario hasta en los aspectos económicos, y 

sostendrá relaciones de colaboración con otras experiencias 

que persigan objetivos parcialmente coincidentes, que 

expresen la pluralidad de apreciaciones propia de un 

pensamiento crítico, racional y científico. Sus actividades 

consistirán en charlas, debates, conferencias, mesas 

redondas…, en las que los participantes puedan exponer su 

visión crítica, ser portavoces de experiencias alternativas 

en construcción, etc. Sirva de ejemplo la primera, que 

reseñamos a continuación, y también damos breve cuenta 

de la segunda —el acto inaugural del Seminario—.

1. ESCUELA DE VERANO SOBRE LAICISMO

La primera actividad del Seminario, organizada junto 

a UNI Laica-Granada, y con la colaboración de Europa 

Laica, fue una Escuela de Verano sobre “Laicismo: 

Ciencia, democracia y neoliberalismo”. Tuvo lugar en la 

Corrala de Santiago, en Granada, el 5 y 6 de julio de 2013. 

Se pretendió llevar a la práctica el propósito pedagógico 

que caracteriza al movimiento laicista desde la Ilustración 

hasta nuestros días, y se publicitó diciendo que “frente a los 

diferentes grupos de presión que amenazan en la actualidad 

la libertad de conciencia y de pensamiento sobre la que 

se asienta el ideal laico del Estado, el movimiento laicista 

propone emprender la tarea básica de la emancipación de 

las conciencias desde el propio ejercicio de la libertad de 

pensamiento”.

La Escuela se inauguró con una conferencia de Francisco 

Delgado, presidente de Europa Laica, sobre “Laicismo y 

democracia”. Delgado repasó los procesos históricos de 

democratización de la res pública con especial referencia 

a la Revolución Francesa, la conquista del voto femenino y 

los procesos de igualdad a que dio origen, y la plasmación 

de las sucesivas declaraciones de derechos humanos. 

Terminó con un análisis de la situación actual, para concluir 

afirmando: “Ante esta nueva situación, nuestro activismo 

militante laicista se puede convertir, paradójicamente, en 

una lucha de resistencia activa  en  los  próximos  años... 

no solo para tratar de conquistar nuevos derechos, sino 

para no perder los que se han conseguido hasta ahora, con 

mucho esfuerzo.”

En esta situación de ataque a los derechos y libertades, de 

manipulación de la información y de control de los medios 

de comunicación, de segmentación social… el miedo y el 

pánico paralizan las acciones globales y la lucha laicista por 

la emancipación real de los seres humanos. Una situación 

que es aprovechada por las corporaciones religiosas y el 

neoliberalismo para desmantelar la ciencia, la sanidad y la 

El Seminario Galileo Galilei: 

primeras actividades de reflexión 
sobre la laicidad

Manuel Navarro y Juan Antonio Aguilera

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escuela públicas, la libertad de expresión… favoreciendo 

fundamentalismos  que  dificultan  la  convivencia 

democrática.

Tras analizar los conceptos de democracia y laicismo, 

apostó por un pensamiento crítico y una ética civil y 

plural que conformen una verdadera democracia laica de 

ciudadanos y ciudadanas libres e iguales, sin privilegios de 

unos sobre otros.

A continuación, se desarrollaron tres sesiones iniciadas 

con sendas ponencias, a las que siguieron comunicaciones 

por parte de los asistentes y mesas de debate, todo ello 

apoyado en materiales como textos jurídicos y 

el Cuaderno 

de Formación Apuntes sobre Laicismo I, de Europa Laica

En las mesas se establecieron interesantísimas reflexiones 

y discusiones, imposibles de recoger aquí en toda su 

riqueza y profundidad; ahí vimos trabajarse efectivamente 

los objetivos —siempre inacabados— del SGG. Solo 

resumiremos el contenido de las ponencias.

En la primera, sobre “La escuela pública y laica”, Fermín 

Rodríguez  comenzó  reafirmando  la  inseparable  unidad 

entre escuela pública y escuela laica, pues se trata de una 

institución cuya función es satisfacer el derecho de la 

ciudadanía a una formación en igualdad. Lo que solo puede 

realizarse desde un sistema público que la garantice libre de 

intereses privados (económicos o ideológicos). Esa escuela 

se fundamenta en principios democráticos universalmente 

reconocidos:

a. La Escuela, como institución pública, debe ser laica al 

mismo título que el Estado y el conjunto de sus instituciones.

b. La igualdad de derechos y de trato de todos los niños 

exige  la  no  discriminación  o  segregación  en  el  ámbito 

escolar por razones de ideologías o creencias (lo que sucede 

a la hora de las clases de religión).

c. Los fines y funciones específicas de la Escuela son la 

instrucción en los saberes comunes fundamentales (científicos 

y humanísticos) para el desarrollo de todos los ciudadanos y 

la formación en los valores compartidos para la convivencia 

democrática (no en las creencias particulares).

d. La educación, que, como derecho del niño, debe respetar 

su libertad de conciencia en formación, y, por tanto, excluye 

del ámbito escolar el adoctrinamiento confesional.

Para que la escuela pueda garantizar esos derechos se 

reclama una escuela libre de simbologías particulares, 

religiosas  o  no;  que  el  dinero  público  no  financie  el 

Es esencial distinguir entre el 

respeto a las personas y a las 

ideas: quienes se muestran tan 

susceptibles ante la crítica de 

las ideas son los que más van 

intentando convencer a todos 

de las suyas. 

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adoctrinamiento religioso, bien sea en clases de religión o 

en centros confesionales. Y todo ello no solo en base a la 

neutralidad de un Estado laico, sino en defensa de la propia 

libertad de conciencia del menor.

La ponencia “Libertad de conciencia ¿o de ocurrencia? 

Magia, ciencia y libertad de conciencia” fue impartida 

por Andrés Carmona Campo

1

, miembro de Europa Laica, 

profesor de Filosofía y mago aficionado. Planteó qué hacer 

ante las diversas creencias irracionales y en qué medida se 

pueden criticar. Y en cuanto a las creencias en fenómenos 

paranormales (leer la mente, adivinar el futuro…), confesó 

que usa la magia para desenmascarar la irrealidad de 

estos supuestos poderes y demostrar que son solo trucos. 

Centró la cuestión en la diferencia entre el derecho a creer 

y expresar lo que uno quiere, y por otro lado el

 derecho a 

llevar la razón, que no existe. El exponernos a la crítica de 

los demás ante lo que expresamos no es una coacción a la 

libertad de conciencia, sino que incluso la aumenta.

En la enseñanza, la nueva LOMCE cambiará la situación: 

si ahora los alumnos que asisten a religión también tienen 

otra asignatura que aborda los valores éticos al margen de 

un enfoque confesional, a partir de la nueva Ley ambas 

serán alternativas, por lo que los alumnos de religión 

no contrastarán sus enseñanzas con otras sin enfoque 

dogmático ni doctrinario. Señaló que esta nueva situación 

es un puro adoctrinamiento de dicho alumnado.

Es esencial distinguir entre el respeto a las personas y a las 

ideas: quienes se muestran tan susceptibles ante la crítica de 

las ideas son los que más van intentando convencer a todos 

de las suyas. La crítica a otras ideas no es ninguna agresión 

ni falta de respeto: lo que hay que respetar son las personas, 

no las ideas. Lo que no existe es el derecho a decir lo que 

piensas y a que los demás se callen. Los grandes hombres 

que, históricamente, desafiaron el poder político y religioso 

manifestando con gran riesgo sus propias ideas basadas 

en argumentos y pruebas,  decantaron lo que llegó a ser 

un  gran  avance  de  la  Humanidad,  el  Método  Científico: 

que aquellas opiniones que tengan fundamento puedan 

ser compartidas  y criticadas, de modo que, si aguantan 

la crítica, puedan ser aceptadas como válidas, y si no la 

aguantan puedan ser rechazadas por falta de peso. 

César Tejedor de la Iglesia, también miembro de 

Europa Laica y profesor de Filosofía, expuso su ponencia 

“Laicismo y neoliberalismo. El germen de una relación 

imposible”. Abordó el peso que tiene la actual política 

neoliberal, que representa un obstáculo para el desarrollo 

del laicismo, ideal republicano del Estado y esencial para 

la Democracia. «La política neoliberal es en todo punto un 

lastre para la democracia y para el laicismo. La laicidad 

del Estado y de sus instituciones es un ideal ético-político 

de carácter republicano, que promueve la libertad de 

conciencia de toda la ciudadanía, sin discriminación de 

ningún tipo. Defiende la independencia y neutralidad del 

Estado y del ámbito público con respecto a ideologías y 

creencias particulares.»

El neoliberalismo cuestiona los logros históricos 

del servicio público (Estado del bienestar) y fomenta 

la privatización de lo público, bajo el generalizado 

presupuesto de que la única regulación legítima es la del 

mercado. Tejedor señaló detenidamente las falacias sobre 

las que se nos impone la planificación neoliberal:   (i) la idea 

de que el mercado es el más justo regulador y generador de 

bien público;  (ii) la imposición de la dictadura del capital, 

al que se subordina la ética y la política;  y  (iii) la lógica 

del beneficio económico, que no es neutral ni aséptica, sino 

cargada de ideología (en el sentido marxista).

Criticó con detalle la dinámica engañosa e interesada que 

caracteriza el protagonismo omnipresente de los mercados, 

y que orienta las políticas fiscales favorables al capital y a la 

especulación, que a su vez recaen contra la población más 

vulnerable. Todo ello, acompañando el forzado proceso de 

privatización de los servicios públicos. Contra la enorme 

fuerza de estas tendencias, concluye proponiendo la acción 

contraria y mantenida de la ciudadanía, aunque cumpliendo 

la premisa kantiana de que se haga sobre la base de la 

educación

2

2. ACTO INAUGURAL: 

CONFERENCIA DE MANUEL DELGADO

El acto de inauguración del SGG tuvo lugar el 21 de 

octubre de 2013, es decir, después de la Escuela de verano. 

Presentó el Seminario, y animó al público a participar en 

él, la catedrática de Filosofía y miembro del consejo de 

dirección del SGG, María José Frápolli. Seguidamente, José 

Antonio González Alcantud, Catedrático de Antropología 

Social de la UGR, presentó a Manuel Delgado, profesor 

de Antropología de la Universidad de Barcelona, quien 

dio que pensar a los asistentes con una conferencia sobre 

“Los peligros de la virtud. ¿Amenazas laicas al laicismo?”. 

Tocó aspectos controvertidos que provocaron disparidad de 

opiniones y que probablemente generarán una sesión del 

SGG para discutirlos

3

.

Desde aquí animamos a los escépticos, con quienes 

compartimos plenamente la defensa del pensamiento 

crítico, a contactar con nosotros para colaborar con las 

actividades del Seminario

4

.

1- Andrés Carmona es también autor de otro interesante documento, en 

esta línea, titulado Ciencia, creencias y política, publicado en El Escéptico 

nº 37, y que puede leerse también aquí: http://goo.gl/bl6y5Q

2- Los vídeos de todas las conferencias pueden verse aquí: http://goo.

gl/7ehtCT.

3- Pueden acceder a ella en http://goo.gl/ancrZS.

4- En su página web http://wdb.ugr.es/~sgalileo/ o contactando con sgali-

[email protected]

Hay una diferencia entre el de-

recho a creer y expresar lo que 

uno quiere, y el derecho a lle-

var la razón, que no existe.