Escepticismo
Magos contra la farsa
El Escéptico Digital - Edición 2013 - Número 267
Luis Miguel Ariza
(Artículo publicado originalmente en el suplemento El País Semanal).
Esta escena transcurre hacia 1943, en una parroquia de Toronto (Canadá). El sacerdote pasa una cesta, y muchos feligreses depositan en ella sobres con sus nombres escritos en el exterior que contienen las súplicas que quieren dirigir a Dios. El cura extrae uno, lo sostiene en alto sin abrirlo, lee el nombre del remitente y exclama: “Esto es lo que Mary quiere saber. Y Dios me dice que su hermana, que está enferma de cáncer, se va a curar y que va a vivir mucho tiempo”. Después, el orador abre el sobre, lee su contenido y lo pasa abierto para que lo compruebe un público asombrado. De forma metódica, este religioso va averiguando el contenido de cada sobre antes de abrirlo. Nadie duda de su clarividencia. Salvo un chico de 15 años que ha cazado la trampa.
CARA A CARA ENTRE CIENCIA Y RELIGIÓN
Edición 2012 - Número 256
David Bollero
(Noticia publicada originalmente en el diario Público).
Bajo el título La naturaleza del ser humano y la cuestión de su origen último, este jueves tuvo lugar en la Universidad de Oxford (Reino Unido) un debate entre los, probablemente, máximos responsables vivos del ateísmo y el cristianismo en Reino Unido: el biólogo evolutivo Richard Dawkins y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.
Los prolegómenos del debate, además, prometían: hace una semana, durante la presentación en la BBC Radio 4 de un estudio que revela que dos terceras partes de los cristianos desconocen el título del primer libro del Nuevo Testamento, Dawkins olvidó el título completo del Origen de las especies de Darwin, al ser preguntado por el reverendo Giles Fraser, antiguo responsable de la catedral de St. Paul's. Sin embargo, en Oxford, lo que se anunciaba como un polémico debate se fue transformando poco a poco en un monólogo del biólogo autor de El espejismo de Dios, que ridiculizó con cierta diplomacia algunas afirmaciones de Williams, al que acusó de utilizar "un lenguaje demasiado poético".
Por un lado se enfrentaba la teoría darwiniana de Dawkins, encantado de que la "colisión de átomos" y "las leyes de la física hayan conspirado para crear algo tan maravilloso como los seres humanos" y, por otro, el arzobispo, para el que la explicación última es Dios. "El acto de Dios es el principio de la creación", aseguró, como si se tratara de un diseñador superior, de "una especie de macrogestor" al que, no obstante, se le escaparon algunos detalles.
Precisamente en estos detalles, en el hecho de que "somos un diseño imperfecto", Dawkins se basó para negar "la existencia de un diseñador" superior. El ateo fue claro al asegurar que "todo ha surgido de la nada" y remarcó toda "la complejidad de la evolución". Sin embargo, concedió una importante cuota de participación al azar en este proceso evolutivo, que no es lo mismo, llegó a ironizar, que "recurrir a Dios cuando no entendemos el origen de algo".
Así, mientras el arzobispo afirmaba rotundamente que "la elegancia y la belleza del universo tienen que tener un origen divino", Dawkins se preguntaba: "¿Por qué recurrir a algo tan confuso como Dios para explicar nuestro origen si la ciencia basta para explicar a los humanos?".
A medida que avanzaba el debate, este se fue encaminando hacia otros derroteros; Dawkins llegó a hablar, incluso, de "universos paralelos", de la "existencia de múltiples universos que no son más que diferentes versiones". Pero sin duda, el frente casi último en el que el arzobispo participó más activamente fue el que abordó la conciencia y el alma.
Williams acusó a las teorías de Darwin, en las que se apoyaba continuamente Dawkins, de ser "incapaces de explicar la conciencia", así como las leyes de la física tampoco pueden explicar por sí mismas el alma humana. Un alma humana que, según el arzobispo, sobrevive a la muerte. Williams subrayó el hecho de que el hombre es el único ser capaz de hacerse preguntas sobre él mismo, precisamente, "porque tenemos consciencia sobre nosotros, a diferencia de los animales" y, por este motivo, "podemos rezar, tener una relación con Dios".
"¿Cómo nace la conciencia?", surgió la pregunta en el auditorio abarrotado la venta anticipada de entradas a un precio simbólico de cinco libras se agotó varias semanas antes. Williams sostuvo que fue una "llamada de Dios" la que hizo que el hombre tuviera conciencia en un momento de su evolución. El contraataque del ateo no se hizo esperar y aprovechó para ironizar preguntando: "¿En qué momento inyectó Dios la conciencia a los humanos?".
Según Dawkins, son las leyes de la física en último extremo "las que están detrás de todo lo que ocurre en la naturaleza", incluso de la conciencia, aunque admitió lo complejo de su explicación. Una conciencia, por otro lado, de la que Dawkins dijo que "no es más una ilusión", incluso "un mito", según las teorías de algunos neurocientíficos. El biólogo fue aún más lejos y predijo un futuro en el que existirán ordenadores con conciencia, como los humanos. Sin embargo, el biólogo matizó que "los ordenadores tampoco serán libres", del mismo modo que sucede en el caso de los humanos, "aunque tengamos la sensación de que somos libres cuando tomamos una decisión".
URL: http://www.publico.es/ciencias/423695/cara-a-cara-entre-ciencia-y-religion
PEDRO GÓMEZ ESTEBAN (CREADOR DE LA BITÁCORA "EL TAMIZ"): "NO VEO NINGÚN AUGE DE LA CREDULIDAD"
Edición 2012 - Número 253
Juan Soler Enfedaque
Llevas ya unos años con tu blog El Tamiz (http://eltamiz.com/), que tiene una media de visitas de cien mil al mes, haciendo divulgación principalmente pero ¿cómo ves el auge de la credulidad en España y demás países de habla hispana?
Actualmente unas 160.000 visitas al mes. No veo ningún auge de la credulidad: hay bastante, pero siempre la hubo. Creo que ahora somos más conscientes de lo que hay porque tenemos acceso a muchas más opiniones y leemos más a menudo lo que opinan otros, no que antes hubiera menos charlatanería e ignorancia. Es más, apostaría a que es al revés.
¿Y en los demás países?
No percibo diferencia, pero sólo tengo contacto con un par de ellos, ambos de habla inglesa (EE.UU. y Canadá).
¿Qué opinión te merece la defensa del pensamiento crítico y el apoyo de un sano escepticismo por parte de asociaciones especializadas a tal fin?
Hombre, ¿qué opinión me va a merecer? Me parece estupendo y necesario. Como decía antes, ahora hay más acceso a opinión, información y desinformación: quienes defendemos la razón debemos estar presentes, para que la gente pueda leer perspectivas diversas y formarse una opinión informada. Si dejamos que la superstición se apodere de los nuevos medios de información, apañados vamos.
Háblanos un poco de cómo ves tu relación con el escepticismo, a través de tu blog.
Hay pocas entradas explícitamente relacionadas con él; salvo una dedicada al reiki y algunas destinadas a desmontar leyendas urbanas sobre microondas y cosas parecidas, El Tamiz trata más bien de educar que de otra cosa. Esto no quiere decir que en el futuro no escriba alguna cosa más sobre el asunto, pero sí que el grueso de artículos es divulgativo.
Lo que pretendo es precisamente educar en ciencia: no tanto en conocimiento científico como lista de datos, sino en la forma de pensar necesaria para hacer ciencia. A lo largo de los artículos, las ideas siempre son las mismas: razón antes que intuición, falsabilidad en las afirmaciones, extracción de conclusiones lógicas a partir de observaciones, descarte de ideas anteriores cuando la experiencia las demuestra falsas, etc.
Naturalmente, la consecuencia no es que vengan hordas de crédulos que aprenden a discernir verdad de mentira, sino más bien que los lectores tienden a ser ya personas que valoran el escepticismo científico. Sin embargo, siempre hay quien llega y cambia de opinión sobre algo, y a todos nos ayuda que nos den argumentos y motivación al enfrentarnos a la irracionalidad.
Después de tanto tiempo con 'El Tamiz' ¿estás agotado?
No, aunque siempre tengo dentro el terror de que se me acaben las cosas que decir. Eso sí, cansa bastante y requiere un esfuerzo y una constancia que, si los lectores me conocieran personalmente, les parecerían imposibles en mí con lo indolente que soy.
¿Qué te parece la actitud crédula hacia las pseudociencias en los medios de comunicación?
Me parece una lástima, y además no es inevitable. Hoy en día no es difícil asesorarse: si vas a hablar de algo determinado, es muy sencillo buscar a un experto en el asunto y contrastar opiniones. El problema es que, en general, el objetivo de los medios de comunicación no es informar, sino entretener, y muy a menudo la verdad no es tan divertida como la ficción, y requiere más esfuerzo para ser contada.
Y en particular ¿en internet?
Me parece menos preocupante. Internet es enorme, y hay basura para dar y tomar, como en todas partes, lo que requiere de un filtrado al leer cosas. Sin embargo, el nivel informativo de muchas páginas es tan superior al de los medios tradicionales que a veces parecen cambiados los papeles del aficionado y el profesional. En parte esto se debe a que la motivación de muchas personas en la red es mucho más pura que la de los medios de comunicación a la antigua usanza, y eso se nota.
Las medicinas alternativas (homeopatía, acupuntura, flores de Bach, pulseras que curan todo, imanes para mejorar la salud...) cada vez están más en boca de mucha gente que las apoyan sin ningún tipo de vergüenza ¿qué razonas de ello?
No estoy de acuerdo, aunque desde luego puede que me equivoque. Como he dicho al principio, no creo que abunde más la charlatanería: es que nos enteramos más ahora. Los estafadores, las engañifas y las supersticiones son tan antiguos como el ser humano.
Según tu punto de vista ¿hay riesgos con el creacionismo o el diseño inteligente aquí en España? ¿Tienen algún tipo de apoyo en la sociedad?
No. La situación me parece muy diferente a la de otros lugares, aunque hablo desde la experiencia con las personas que conozco, por supuesto: los cristianos a mi alrededor asumen con perfecta naturalidad la evolución, el Big Bang y todo lo demás, y no pretenden que se enseñe religión en las clases de ciencias. Es algo muy distinto a lo que percibo, por ejemplo, en EE.UU. No me planteo que en España hubiera un debate serio sobre la posibilidad de enseñar creacionismo a la vez que evolución en las aulas.
¿Cuál es tu postura hacia la problemática del cambio climático?
(La respuesta sería tan larga que no tiene cabida aquí). Como respuesta corta: fusión nuclear y a otra cosa, mariposa.
¿Y hacia los productos transgénicos?
Desde mi ignorancia -no soy biólogo ni mucho menos- son una inevitabilidad tan evidente que la polémica me parece una pérdida de tiempo, lo mismo que si nos planteamos cerrar Internet. Puedo entender discutir sobre cómo usar la ingeniería genética, sobre qué y para qué... pero la pregunta de si hacerlo o no me parece una tontería.
¿El interés por los ovnis continúa vivo?
Y seguirá vivo por los siglos de los siglos, o hasta que llegue alguien de verdad, en cuyo caso supongo que se terminará de repente.
Estudio grafológico sobre las aptitudes de un trabajador, análisis astrológico, ¿crees que es muy común?
Hombre, mi experiencia en este asunto es muy limitada: no he hecho muchas entrevistas, y mis amigos me han contado algunas, pero no tantas. No he conocido un solo caso concreto ni de la una ni del otro; no dudo de que a veces pase, pero no puede ser tan común si nadie me ha contado un caso concreto ni lo he experimentado yo.
Tienes libros en el mercado: véndenoslos.
Hombre, es que se venden solos...
Relatividad sin fórmulas, sólo con el título, ¿quién puede no querer comprar uno? Hablando de..., desde el ácido sulfúrico hasta Louis Pasteur, me dan ganas de comprarlo hasta a mí, ¡y lo he escrito yo! El único soso es [Electricidad I], pero ése lo vendo fácilmente -me como el sombrero si, habiendo estudiado electricidad incluso en la carrera, no aprendes algo nuevo.
El pasado 8 de octubre estuviste dando una conferencia en Escèptics al pub de Barcelona, con el título "Ciencia, pseudociencia y religión". ¿Qué impresión te ha quedado de lo acontecido?
Muy buena. Mi objetivo era pinchar un poco y hacer reflexionar, en vez de caer en el "qué buenos somos y qué ignorante es la gente", lo cual siempre es difícil porque lo que nos gusta escuchar es lo buenos que somos. Sin embargo, el público se tomó mis pinchazos con una deportividad excelente -sin estar necesariamente de acuerdo, por supuesto- y me sentí muy a gusto. Estoy bastante convencido de que si hubiera hablado a un público amante de la homeopatía, por ejemplo -en cuyo caso hubiera dicho cosas bien distintas- la reacción no hubiera sido tan civilizada y racional.
CRÓNICA DEL CONGRESO ESCÉPTICOS 2011: ANTES DEL FIN DEL MUNDO
Edición 2012 - Número 253
Sacha Marquina Reyes
Mi crónica del congreso Escépticos 2011 comienza en la soleada tarde del jueves 6 de octubre, a las 17:00 hora zulú. Era una de esas tardes tranquilas que invitan a quedarse hasta la noche en la playita de Las Canteras. Y sin embargo, heme aquí corriendo al aeropuerto para pillar el vuelo hasta Madrid. Allí tendría que pasar la noche antes de continuar mi viaje a tierras alicantinas. Antiguamente había muchos vuelos directos, pero la economía de escala es lo que tiene, escala en Madrid o en Barcelona.
Con una horita de retraso llegué a la Puerta del Sol, muy animada aún con asambleas de vecinos y ciudadanos reunidos en aceras y plazas. Me pareció un preludio del cambio climático, del cual nos habló Eustoquio Molina hace poco en el EEEP de Madrid, pues en Argelia no hacía falta ninguna burrada de los políticos para que todos se reunieran en la calle siempre, todos los días (excepto las mujeres, que al parecer allí no están incluidas en el todos).
Tenía el tiempo justo para dormir unas horas, pues debía madrugar para partir el viernes temprano hacia L'Alfàs del Pi, pero a cambio iría cómodamente sentado en el coche de Ismael (director ejecutivo de ARP-SAPC, aka Jefe Supremo).
Despreciando GPS y otras modernidades, zarpamos a la aventura armados con nuestro mapa digital (yo señalaba con el dedo e Ismael negaba con la cabeza) y nuestro sentido crítico. El único lujo tecnológico que nos permitimos fue un sensor que, cuando el coche llegaba a 120 Km/h, avisaba con un temblor y un ruido de traqueteo.
Tan amena fue nuestra conversación y tan certera nuestra ruta que llegamos al hotel Rober Palas a tiempo de cambiar cena por almuerzo y aprovechar así la media pensión que habíamos "elegido".
Al rato vino Guillermo (secretario de ARP-SAPC, aka Oldno7) a buscarnos y llegamos por fin al Centro Social Platja Albir, donde se celebraría el congreso. Allí nos pusimos manos a la obra para organizarlo todo: comprobar las conexiones de audio y vídeo, hacer pruebas de streaming, ajustar el proyector, probar la guitarra, redistribuir sillas, preparar los folletos de bienvenida e información turística que el Ayuntamiento había puesto amablemente a nuestra disposición para los asistentes, comprar agua, buscar bolígrafos y un sin fín más de pequeñas tareas que sólo se notan si no se han hecho.
Por suerte contamos con la inestimable ayuda de Ramón, encargado de las instalaciones, cuya disposición y presteza permitieron que todo funcionara, y al que aprovecho por tanto desde aquí para dar las gracias de manera pública.
Poco a poco empezaron a llegar escépticos a L'Alfàs. El primero que pasó por allí fue Mr. Reivaj, pero ya en el hotel nos esperaban las hordas de andaluces y madrileños, a quienes los polvorientos caminos habían dejado ya con ganas de zumo de cebada: Eugenio (autor de La conspiración lunar ¡vaya timo!), Kanijo, nuestro mago particular Andrés Carmona, Manuel, Luiyo, Inma, Álvaro, Daniela y tantos otros a los que había tenido el placer de leer pero no de conocer en persona.
Bueno, a algunos los conocí este año en la asamblea de socios de ARP-SAPC.
Tras calmar un poco la sed de los infatigables viajeros era ya la hora de la primera cena. En el Albir puedes ir a cualquier sitio caminando, y eso hicimos. Donde en otro lugar hubiera habido un concesionario de coches aquí tenían un simpático japonés, el Meluka Teppanyaki. Unos preciosos globos de colores colgando del techo identificaban inequívocamente la mesa de los arpíos. Sin preámbulos, sin presentaciones ni agradecimientos, sin speeches corporativos ni tan siquiera bendecir la mesa, todos empezamos a hablar, a comer y a beber, todos a una. Quiero pensar que motivados sin duda por el inminente fin del mundo, que al parecer se había adelantando al 21 de octubre.
Esta vez no dejamos en un extremo de la mesa a todos los solteros, al menos no conscientemente, aunque parecen agruparse espontáneamente como quarks.
La comida estuvo bien, incluso para los ovolacteovegetarianos, aunque la táctica de Ismael y mía de ocupar el vértice para alcanzar los platos de dos lados no tuvo esta vez el éxito de otras ocasiones, y el flirteo de la exótica camarera tuvo como blanco a mi compañero de habitación en lugar de a mí. Pero salvando estos detalles estuvo genial.
Tras la cena, y ante la perspectiva del show de magia que se celebraba en nuestro hotel (el cartel que anunciaba la actuación ya era felliniano), nos fuimos, como decimos aquí, pa' la marea a echarnos unos rones, el último de los cuales lamentamos al día siguiente cuando hubo que madrugar.
El congreso se inauguró puntualmente el sábado (unos minutos más y hubiéramos empezado sin las autoridades). Guillermo dio las gracias y presentó a quienes habían hecho posible que celebráramos el evento aquí, representados por Vicente Arques, alcalde de L'Alfàs del Pi, y Rocío Guijarro, concejala de cultura. Tras unas palabras del alcalde, Félix Ares (presidente de ARP-SAPC) presentó a nuestra asociación y sus objetivos, e hizo un pequeño resumen de nuestros orígenes y actividad.
El presentador del congreso fue Borja Robert, que con el desparpajo y naturalidad que lo caracterizan fue dando paso a los ponentes:
* Andrés Carmona Campo, y su espectáculo de magia en el que nos explicó las diferencias entre magia, mentalismo y poderes paranormales, y cómo algunos aprovechan las dos primeras para hacer creer que poseen dichos poderes.
* Félix Ares de Blas, que con multitud de ejemplos nos explicó porqué las decisiones políticas deberían basarse en las evidencias científicas, al menos donde éstas existen. En especial se centró en decisiones relacionadas con la producción y el ahorro de energía, aunque también es aplicable a muchas otras áreas de la política de las cuales también puso ejemplos.
* JM Mulet, que nos habló de aditivos y transgénicos, y de cómo nos manipulan con mensajes como "natural", "sin conservantes" o "abuela".
* Ismael Pérez Fernández, que comentó lo peligroso que pueden llegar a ser las pseudociencias, y lo maravilloso que ya es en sí nuestro mundo y la ciencia sin necesidad de inventarse mitos y supercherías.
En la pausa para comer pudimos degustar el estupendo buffet en el hotel Albir Playa. Aunque para pedir una cerveza había que mostrar la partida de nacimiento y firmar por triplicado, tanto los platos de comida como especialmente los postres estaban riquísimos.
Ya de vuelta en el centro social el congreso continuó con:
* Mesa redonda de Pensamiento crítico en la Red, presentada por Álvaro Rodríguez, donde Borja Robert, Adela Torres Calatayud y Manuel Hermán nos hablaron de la presencia escéptica hispana en Internet en general, y de sus propias experiencias al respecto.
* Javier Armentia Fructuoso, quien nos mostró porqué no debemos creer todo lo que nos cuentan en esta era de la información, y nos puso multitud de claros ejemplos, hasta que Borja lo avisó con el gesto universal del pulgar recorriendo horizontalmente el cuello.
* Mesa redonda de persistencia de las pseudociencias, presentada por Mr. Reivaj, donde Félix Ares de Blas, Ismael Pérez Fernández y Andrés Carmona Campo comentaron sobre el tema y contestaron a muchas preguntas de los asistentes.
* Eugenio Manuel Fernández Aguilar, quien, en primicia y para solaz de sus muchos fans allí presentes, nos habló sobre el fin del mundo y, puestos a acabar con él, de cuáles eran los métodos más fiables u originales.
* Sacha Marquina Reyes, quien se encargó de animar la velada con un interludio músico-escéptico al que calificaría, si la humildad no me lo impidiera, de magistral.
Por último Jorge Frías (vicepresidente de ARP-SAPC) clausuró el congreso leyendo una declaración y agradeciendo a todos los presentes su apoyo.
Esa noche tuvimos cena de gala en el Hotel Rober Palas, y la comida estuvo a la par con el buen ambiente, con conversaciones amenas y enriquecedoras. Era obvia nuestra satisfacción como organizadores por la cantidad de asistentes al congreso, que había superado nuestras expectativas, siendo muchos de ellos ajenos a la asociación.
Al día siguiente, de nuevo demasiado temprano para los que habíamos apurado las últimas copas la noche anterior, tuvimos el privilegio de gozar del taller de recursos de magia para escépticos de Andrés Carmona, donde, siempre manteniendo el misterio de sus mejores juegos de magia, nos explicó muchos de los trucos y añagazas que algunos farsantes utilizan para aparentar que poseen poderes paranormales, desprestigiando así al mundo de la magia. Tuvimos oportunidad de descubrir cómo se llevaban a cabo algunas de las ilusiones de mentalismo (los más diestros quizá incluso puedan ponerlas en práctica en charlas y actos de divulgación de pensamiento crítico), y de diferenciar el arte de los magos y su espectáculo, de quienes abusan de trucos.
Como inmejorable colofón a las jornadas pudimos disfrutar de un estupendo arroz a banda en el restaurante Enrique, donde las conversaciones ya alcanzaron cotas épicas, desde recordar el famoso galardón magufo del "Pito de Oricalco" (que deberíamos rescatar), hasta la apuesta entre Borja y José Luis (después de que el primero sacase el jugo al segundo sobre sus estudios científicos de economía) sobre el sexo con galliformes y la veracidad de la historia en que se basa la canción "Pánico a una muerte ridícula" de DefCon2.
En resumen, un fin de semana muy interesante y divertido. El congreso para mí ha sido un éxito tanto a nivel personal como institucional.
El viaje de vuelta fue bastante agotador, e incluyó:
1. Viaje en coche con Jorge Frías hasta Benidorm.
2. Viaje en autobús hasta Valencia.
3. Viaje en metro hasta el aeropuerto de Manises.
4. Viaje en avión hasta el aeropuerto de Gran Canaria.
5. Viaje en guagua hasta Las Palmas.
6. Viaje en taxi hasta mi casa.
Seis etapas en las que, como nos explicó Félix Ares, habré gastado mucha más energía de la que pueda ahorrar toda mi vida poniendo bombillas de bajo consumo, pero que sin duda merecieron la pena.
Una de las joyas que me llevo de vuelta de este congreso a Canarias ha sido poder conocer de primera mano a los protagonistas, las curiosidades y las anécdotas del escepticismo organizado español, bien en las charlas del propio congreso o bien tomando una cerveza en una de las muchas terrazas de L'Alfàs del Pi. Curiosidades y anécdotas que van desde sus orígenes, como el lujo de escuchar la investigación del ovni del sapo partero explicada por Félix Ares, o el propio Fernando Frías (Yamato) contando el caso del ovni de los moros y cristianos, hasta lo más reciente, como escuchar al malvado Mulet (autor de Los productos naturales ¡vaya timo!) o contar con la presencia de la mitad de nuestras esceptichicas.
¡Gracias a todos!
DIEGO ZÚÑIGA (MIEMBRO FUNDADOR DE "LA NAVE DE LOS LOCOS": "LA LUCHA CONTRA LAS PSEUDOCIENCIAS ES TITÁNICA, CASI QUIMÉRICA"
Edición 2012 - Número 253
Aula Cultural "Radio Campus" de la Universidad de La Laguna
Diego Zúñiga
¿Cuántos años llevas en las trincheras del escepticismo?
Empecé en esto el año 2000, cuando empezamos a darle vida a "La Nave de los Locos", la revista sobre pseudociencias que decidimos publicar con mi amigo, el abogado Sergio Sánchez. En esa época la ufología en Chile estaba en su auge, había varios grupos con miembros muy activos que se dedicaban a propalar toda suerte de demencialidades por la prensa. Nosotros pensábamos entonces, y lo seguimos pensando ahora, que la gente será libre realmente de elegir una postura sobre determinado tema, aunque sea algo tan superfluo como los OVNIS, sólo cuando conozca cabalmente las dos caras de la moneda. Queríamos mostrar la otra cara, por así decirlo, la "cara oculta" de la racionalidad, donde abundan autores interesantes, tópicos apasionantes y debates entretenidos. Desde entonces desarrollamos esta revista hasta que la ola ufológica pasó, las locuras menguaron un poco y la moda de los marcianitos se olvidó. Seguiremos sacando la revista, contra viento y marea, mientras nos alcancen las ganas. Entre medio conocí a gente muy valiosa que engrandeció más mi experiencia escéptica. Participé activamente, de hecho, en la Primera Conferencia sobre Pensamiento Crítico que se realizó en Buenos Aires, el 2005. Eso fue enriquecedor. También editamos "Perspectivas", junto al escéptico mexicano Luis Ruiz Noguez y al también escéptico brasileño Kentaro Mori.
En este tiempo ¿cómo percibes los derroteros que ha ido tomando la divulgación del pensamiento crítico y la lucha contra las pseudociencias?
Al menos en Chile puedo decir que hemos ganado espacios en términos de divulgación crítica. La prensa se traga ruedas de carreta siempre, ¿no? Pero ahora al menos se demoran más en tragárselas. Digo, muchas veces hemos evitado que se publiquen tonteras en los medios y en otras ocasiones hemos podido entregar nuestro punto de vista, de manera tal que se abren ventanas de diálogo con los lectores o los televidentes. La lucha contra las pseudociencias es una lucha titánica, yo diría casi quimérica. Estamos en desventaja, siempre lo hemos estado. Es una pelea casi imposible, porque la fuerza comunicativa de los divulgadores pseudocientíficos, su llegada en los medios y la receptividad que tiene la gente hacia ese tipo de cosas nos superan por mil. Pero precisamente por eso la lucha es más importante y es hasta más hermosa: somos más pequeños en términos de cantidad, eso con certeza, pero por ganas, entusiasmo y sobre todo argumentos, difícilmente nos podrán ganar. Digo, si lo miras de forma retrospectiva, siento que hemos ganado mucho espacio. Esos pequeños pasos son importantísimos.
Centrándonos en una experiencia concreta ¿qué podrías contar para quienes no la conozcan de la experiencia de "La Nave de los Locos"?
"La Nave de los Locos" nació como la delirante idea de dos amigos, Sergio Sánchez y quien les habla, por hacer algo nunca antes hecho en Chile: una revista sobre pseudociencias desde una perspectiva crítica. Nos pusimos como meta no vender 10 mil ejemplares al mes, sino intentar hacer algo de calidad. Esperamos haberlo logrado. Se trata de un trabajo sin remuneración, donde ocupamos a gusto nuestro tiempo libre. Los que escriben en la revista lo hacen con placer y por placer. Nos encanta hacer La Nave, nos ha enseñado un montón y muy especialmente, nos ha permitido conocer gente maravillosa de distintos países del mundo. El intercambio cultural que genera una experiencia como ésta es impresionante. Hasta ahora llevamos 37 números editados, el último de gran calidad técnica gracias a que lo pusimos a la venta en Lulu.com (http://www.lulu.com/product/paperback/la-nave-de-los-locos-n%C2%B0-37/12...). Llevamos ya 10 años, más de mil páginas publicadas, dos ediciones especiales, más de 50 traducciones del francés, inglés y portugués de autores de Europa, Australia, Sudamérica… Todo eso nos ha permitido también participar en debates, en programas de televisión y en charlas. Ha sido muy enriquecedor, realmente.
¿Hay todavía personal como para tripular nuevas naves de locos?
Cada vez menos, por desgracia. Pero sigue quedando. Sucede que nuestro tema principal, los OVNIS, están en franca decadencia. En parte porque la ufología sigue un ciclo de auge-decadencia que ha sido bien estudiado, y en parte porque en realidad el tema está un poco manoseado y ha terminado por saturar a la gente. No hay casos interesantes porque ya la ufología lo ha entregado todo, ¿no? Los marcianos hasta entraron a los dormitorios en los noventa, así que ya mucho no queda por inventar. De hecho, nuestro último número de La Nave fue precisamente sobre este tema. ¿Se murió la ufología? Yo postulo que sí, otros colegas dicen que volverá pronto. Pero como el tema está medio flojo y en Chile por suerte nos estamos preocupando de otros asuntos, como la educación, la salud y mejorar la calidad de vida, las sandeces han tendido a desaparecer. Ya ni el chupacabras se aparece. Una lástima, ja.
¿Cómo está la cuestión del escepticismo en Chile?
Toma fuerza. Hay un par de grupos que hacen un trabajo silencioso, pero muy bueno, en cuestiones de divulgación a escala reducida. Otros debaten por Internet o la gente, sola, empieza a cuestionarse algunas cosas. No te digo que el 100% de la población duda, pero escenarios como el actual de Chile, donde los jóvenes reclaman por un derecho que ellos, yo y casi todos consideramos justo (una educación gratuita y de calidad), llevan a pensar que el pensamiento crítico, el cuestionamiento y la no aceptación de cualquier oferta han enraizado con fuerza en las personas. Yo veo en estas manifestaciones sociales una prueba de que estamos hartos de tragarnos todo. Eso es maravilloso.
¿Y la de las pseudociencias?
Sigue estando siempre. Las pseudociencias son un peligro latente, pero como periodista puedo decirte que han perdido mucho terreno en la prensa. Los mismos periodistas ya no se creen todo tan fácilmente. Está lleno de mentalistas, tarotistas, los diarios siguen teniendo horóscopos, eso es verdad, pero la realidad es que hay menos ganas que antes de publicar tonteras. Me tocó vivir el auge del chupacabras, por ejemplo. Fueron tiempos de locura absoluta en los medios. Qué manera de publicar babosadas, era impresionante. No imagino que algo así pueda volver a suceder, al menos no en el corto plazo.
¿Las pseudociencias, al igual que la energía -positiva, por supuesto- ni se crean ni se destruyen, sino que simplemente se transforman?
Sí, sucede algo de eso también. Las pseudociencias que ayer eran lo más entretenido hoy se pudren en el olvido, pero sólo para dejar paso a nuevas formas de perder el tiempo. Las pulseras biomagnéticas, por ejemplo, ya no son tan interesantes, pero ahora aparecen los que dicen tener poderes mentales para encontrar personas desaparecidas. Luego, cuando ese tema pasa de moda, aparecen los parapsicólogos que hablan de casas encantadas. Sí, las pseudociencias van y vienen con nuevos disfraces, pero ahora (al menos) tienen más problemas para sorprendernos con sus trucos. Les falta maquillaje y eso es gracias al escepticismo, sin duda.
¿Cuál crees que es la gran asignatura pendiente del pensamiento escéptico?
La divulgación. Nos falta divulgar mejor, en eso tenemos mucho que avanzar, mucho que mejorar y mucho también que aprender. Tenemos que plantearnos mejores formas de acceder al gran público, a eso debemos aspirar. A que la gente nos escuche y se entretenga con nosotros. En ese sentido es un gran avance el trabajo que hace Luis Alfonso Gámez con "Escépticos" o lo que hacía James Randi en sus apariciones televisivas. O Carl Sagan, con su serie "Cosmos". También nos falta humildad, muchas veces pecamos de altanería, creo yo. He visto que el escepticismo pretende plantear una visión del mundo que supone superior, pero sospecho que esa forma de plantearse es equivocada y genera anticuerpos en las mismas personas a las que pretendemos convocar.
